El árbitro ha cometido errores gravísimos este domingo.

Muniain y Guille hicieron los goles del triunfo

publicado en eldesmarquebizkaia.com

Asís Martín.—La actuación de Gil Manzano pasará desapercibida en las tertulias de la caverna, pero el trencilla ha marcado totalmente el partido del Villamarín en el que el Athletic se ha impuesto por (0-2) al Betis con goles del joven Guillermo y de Muniain, este de penalti, en su partido 150 en Liga. Un triunfo ante 9 rivales, por la expulsión de Perquis y Lolo Reyes, que vale su peso en oro para seguir defendiendo la cuarta plaza con cuatro puntos de ventaja sobre la Real Sociedad.

No tenía nada que ver este Betis-Athletic con los otros tres jugados esta temporada. La importancia de los puntos se ha disparado con el paso de las jornadas, hasta el empate olía a chamusquina. Y a los heliopolitanos les iba a pasar factura porque le iban a llover todos los males del colista: mal juego, mala suerte y un arbitraje desquiciante.

Los vizcaínos han sido superiores jugando contra 11, han hecho muchas ocasiones claras, pero también es cierto que el árbitro ha cometido muchos errores graves en el área en contra de los locales, pero sí cabe echar en el debe zurigorri lo mal que ha jugado en la segunda parte contra nueve. Son tres partidos seguidos sin brillo, sin firmeza, facetas a mejorar ante la visita del Granada en La Catedral este viernes a las 20:30 horas.

Sabedores de la situación en la UVI de su rival los leones al principio recuperaron sensaciones, como fue el aumentar la presión arriba para convertir el primer tiempo en un sufrimiento para los andaluces. Se miraba el equipo vasco al espejo y se reconocía, de hecho con Iturraspe en el barco Mikel Rico volvió a su ser. Tan solo Carlos Gurpegui andaba por debajo de lo que suele dictar su pulsómetro.

No ayudaba al juego el estado del césped por el que el esférico botaba como un conejo, pero no iba a ser mayor problema si el Athletic sale puesto y con las ideas claras. Era difícil controlarla, sí, pero los vizcaínos se hicieron pronto con el cortijo, generando claras ocasiones a la espera de dar la puntilla ante una grada en gran parte temerosa del aluvión que les toca vivir semanalmente.

A lo suyo los de Valverde tuvieron una ocasión tremenda por ejemplo en un pase magistral que Herrera le puso a Kike Sola a los 10 minutos, pero el ariete de Cascante fue incapaz de resolverla en el uno contra uno contra Adán al que se limitó a embarrenar.

El equipo de Calderon estaba totalmente partido desde el inicio, con N’Daye haciendo funambulismos, los nervios propios de los colistas y los mediapuntas vizcaínos la gozaban encontrando espacio para moverse. A Susaeta el linier le anuló una llegada que estuvo cerca del gol, lo mismo que San José en su habitual balón parado. En el 23′ el navarro estuvo en un tris de estrenar el marcador, pero su difícilespatadantza rompiendo el fuera de juego se fue algo cruzada.

Gil Manzano desespera al Betis y a su afición

El protagonismo sin embargo iba a ser arbitral al llegar a la media hora de juego. Primero al amonestar a Ruben Castro por fingir en lo que fue un claro penalti de Balenziaga, coronado porque encima en la siguiente jugada sí sancionaba otro que pudo ser fuera del área de Perquis a Sola. El segundo que fuerza ya el delantero navarro, por cierto, y que fue sensacionalmente transformado por su paisano Iker Muniain convirtiéndose en su cuarta diana en esta Liga.

Y ya en pleno tsunami del beticismo pensando en que hasta la Virgen del Rocío les ha abandonado llegó la brutal autoexpulsión del polémico Perquis, que estuvo a punto de desgraciar a Balenziaga para los restos en pleno acceso de frustración. Para el minuto 40 el Athletic tenía el partido donde quería. Ganando y encima con 50 minutos por delante para jugar contra diez.

Y pudo ser incluso mejor si en la última jugada del primer periodo Ander Herrera le hubiera pegado con ganas a la pelota en la enésima buena aproximación de los rojiblancos. Casi se diría que el bilbaíno no quiso cebarse porque Heliópolis era un polvorín.

Se da vida al enfermo y este se suicida

La clave en la segunda parte no podía ser otra que medir bien los tiempos. Tocar sin prisa ante una presa herida sin darle un hilo de vida, algo que a Muniain le costó entender con varias pérdidas absurdamente comprometidas en medio campo. Increíblemente con uno menos llegaron los mejores momentos locales y Gorka sin ir más lejos tuvo que salvar una buena opción de Cedrick pegadito al palo.

Pero es que la cosa puede ser peor en todos los aspectos. En pleno cabreo del Txingurri ante el desastre que veía tuvo que venir Lolo Reyes a echar un capote, porque el mediocentro chileno, que ya tenía una amarilla, se ganó la expulsión en el 58′ con una mano digna de Olaizola II, dejando a su equipo con nueve hombres sobre el césped. Más a favor de obra no podía ponerse la cosa, pero se ve que al Athletic le puede la bondad y Balenziaga tuvo salvar con la mano en el área pequeña cuando el balón ya se colaba.

Era para tirarse de los pelos, pero increíblemente era a los nuestros a los que les había comenzado a chillar la lucecita del cagómetro. El balón solo se movía en horizontal, y nadie, pese a la entrada de Oscar De Marcos se atrevía a encarar ni a buscar los huecos que dejaba un rival tan diezmado. Media hora en superioridad y ni un tiro a puerta. De pena no, peor…

Y tuvo que ser alguien sin comeduras de coco, como es Guillermo, quien asumió el mando para resolver la contienda con un cabezazo en el 81′ tras una gran jugada de Markel Susaeta que le puso un balón de lujo con la zurda….LEER MAS…eldesmarquebizkaia.com

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