Joaquín Almunia

  • La Comisión Europea de la Competencia investiga al Athletic por la construcción del nuevo San Mamés y su estatus de club deportivo con sus presuntas ventajas fiscales

A la espera de conocer la posición oficial del Athletic, que posiblemente exprese el presidente Josu Urrutia en una rueda de prensa convocada antes de conocer la noticia, el club bilbaino, aparentemente, está metido en un atolladero después del expediente que la Comisión Europea (CE) ha abierto a varios clubes españoles. Al Athletic, el asunto le afecta de lleno y en dos frentes, al parecer: en primer lugar, el de su situación como club deportivo y en segundo, el de la construcción del nuevo San Mamés y las ayudas públicas recibidas a tal efecto.

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Sin embargo, y a falta de que se conozca de manera fehaciente todo lo que respecta a la denuncia anónima -aunque se especula con que varios clubes europeos, entre ellos el Bayern Munich la presentaron-, el titular de la información difundida ayer a mediodía por el ministro de Asuntos Exteriores, es más impactante que la noticia en sí. Efectivamente, la ComisiónEuropea de la Competencia de la que un socio del Athletic, Joaquín Almunia, es vicepresidente, abrió expediente sobre los dos asuntos.

En el primero, regulado por la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas, aprobada en octubre de 1990 por el gobierno de Felipe González en el que Almunia participaba del consejo de ministros como titular de Administraciones Públicas, el Athletic se acogió a la posibilidad de conservar su estatus como club deportivo, al cumplir los requisitos para poder hacerlo.

La Ley de Sociedades Anónimas

La Comisión Europea no puede obligar a la conversión

Pese a lo que se ha especulado en relación al asunto, en ningún caso, la CE podría obligar al Athletic ni a ningún club a convertirse en sociedad anónima, porque no hay leyes que regulen cuál debe ser la forma en la que una entidad se constituya. Podría afectar en el caso de que el club estuviera declarado «de utilidad pública», como, por ejemplo, elAurrerá de Vitoria, que de todas formas, no compite en categorías profesionales, ya que esas entidades tienen una serie de exenciones fiscales reguladas por ley del Gobierno vasco.

Eso sí, la Comisión podría declarar que las ligeras diferencias de cotización entre un club y una sociedad anónima -que según los expertos son escasas-, constituyen un obstáculo a la libre competencia, y podrían exigir a los clubes que ingresen la diferencia entre lo cotizado entre una regulación y otra para evitar discriminaciones.

El otro asunto, el de San Mamés, toma un cariz distinto. Según las informaciones que llegan de Bruselas, se investigan las ayudas públicas para la construcción del nuevo campo.

Tal como se constituyó la sociedad San Mamés Barriael Athletic, la BBK, la Diputación Foral y el Gobierno vasco aportaron diversas cantidades para la ejecución del proyecto del nuevo recinto del club. Posiblemente, la cuestión más novedosa del asunto es la constitución de una sociedad de titularidad míxta -pública y privada-, empleada como fórmula imaginativa para intentar llevar adelante la construcción.

Evidentemente, no es novedoso que se construya un recinto deportivo por parte de las instituciones públicas. Y no sólo en España, donde muchos de los campos de Primera División son de propiedad pública, sino en el resto de Europa. Estadios emblemáticos como San Siro, el Parque de los Príncipes o el Amsterdam Arena pertenecen, respectivamente, a la Comune di Milano, la Ville de Paris o el Gobierno de Amsterdam.

De hecho, Joaquín Almunia explicó en marzo de 2012, durante una de las jornadas de Thinking Football organizadas por la Fundación Athletic, que existía un caso similar al de San Mamés, en un estadio húngaro, el Eto Park de Gyoor, en el que la Comisión Europea había autorizado la construcción con ayudas públicas, con la condición de que el estadio no se utilizara únicamente para jugar partidos de fútbol por parte del club local.

Efectivamente, el Eto Park acoge una escuela de fútbol y una galería comercial abierta al público, además de diversos servicios.

San Mamés, cuando esté terminado, acogerá también el polideportivo municipal que sustituirá al de La Casilla, tal como exigió el Ayuntamiento de Bilbao para participar en el proyecto constructivo. También el Gobierno vasco puso condiciones y apuntó la necesidad de construir un recinto para entrenamientos de atletismo de alto rendimiento. El proyecto de la empresa de ingeniería IDOM prevé los espacios necesarios para ubicar allí las instalaciones públicas, que se realizarán cuando el campo esté acabado en todo su perímetro.

Se da la circunstancia de que el Athletic pretendía la instalación en San Mamés de diversas galerías comerciales y hasta un hotel, pero las exigencias públicas enterraron esa pretensión inicial por falta de espacio.

Al parecer, las pesquisas del expediente de la Comisión Europea se centran en las posibles ayudas municipales en forma de exención de impuestos. Sin embargo, esa es la fórmula adoptada por el Ayuntamiento de Bilbao para su aportación y participación en San Mamés Barria. En cualquier caso, si laCE apunta en dirección al Athletic, falla en su objetivo. El campo es propiedad del club bilbaino sólo en una quinta parte de la sociedad San Mamés Barria….VIA…elmundo.es

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